


La casa Tagoya nos enseña su nuevo producto, un judogi para los más pequeños con el que hacer frente a los kimonos de mala calidad, de tela lisa, que se mal veden en las grandes áreas comerciales, como si fueran aptos para la práctica del judo.Es una de las apuestas de Tagoya para esta temporada 2008-2009.Ya estamos metidos de lleno en el mes de octubre, y con la “normalidad” del inicio de curso, los niños vuelven al tatami: la mayoría lo retoman, tras los tres meses de descanso veraniego, otros pisan el tatami por primera vez… pero en ambos caso es necesario equiparse para la nueva temporada (judogi, cinturón, zapatillas, bolsa...) y ahí es donde tradicionalmente, los profesores jugábamos el rol de suministrar los kimonos a los alumnos. Pero desde hace unos años, algunos “grandes almacenes” de material deportivo (que casualmente presumen de profesionalidad) han empezado a “mal-vender” como producto “gancho” un kimono de lona lisa al que llaman judogi, pero que cualquier practicante de nuestro deporte, sabe que no es un producto preparado para la práctica del judo. Así, vemos que el primer día de clase, un grupo importante de niños ya vienen equipados con este artículo, para nada apropiado para nuestro deporte, pero que nosotros nos vemos obligados a admitir para no perjudicar a nuestro alumno.
¿Sería lógico que vendieran raquetas de “padel” cuando vas a comprar una de “tenis”?, ¿o un balón de baloncesto, al pedir uno de fútbol?, entonces, ¿por qué venden kimonos de karate cuando pedimos uno de judo?Está claro que esto, no responde más que a una estrategia de mercado muy agresiva, donde la calidad del producto y la satisfacción del cliente no importan, y donde nuestros alumnos son los principales perjudicados. Así mismo, mientras “mal-venden” este producto, al que se aventuran a llamar “judogi”, el resto de productos de nuestro deporte (véase cintos, judogis de línea media…) se colocan muy por encima de los precios de mercado, para compensar.¿Hasta dónde podemos nosotros orientar a nuestros alumnos en la compra de uno u otro artículo? Existen ya varias opciones en el mercado que tratan de dar respuesta a esta estrategia, ofreciendo judogis de calidad, ajustando los precios al máximo, para evitar la “prostitución” de un elemento básico para el judoka como es el traje.Una de éstas es la que presenta la firma española Tagoya, con su nuevo judogi económico referencia 101. Ésta es la respuesta a la necesidad de un judogi de menor gramaje, con lo que bajar el precio, pero ofreciendo siempre la sensación y el resultado de estar trabajando con la prenda adecuada para nuestro deporte. Este tipo de kimono viene equipado con un cinto blanco, más blando de lo habitual y con longitud para una sola vuelta, para facilitar el atado del mismo. Es sin duda una opción interesante que desde septiembre se ha puesto a prueba en muchos gimnasio de España, teniendo una acogida muy positiva y con la que Tagoya ha encontrado su forma de enfrentarse a la anomalía que supone ver a nuestros alumnos con karategis para practicar judo.Ahora es labor de todos, que logremos hacer entender la importancia de que, para que los niños pactiquen judo, lo deben hacer con el equipo adecuado.